«Para el habitante de Nueva York, París o Londres, la muerte es palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja; es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente.» — Octavio Paz
Este viernes 1 de noviembre, la Universidad de Santander (UDES) será escenario de una celebración llena de tradición, misticismo y alegría. Estudiantes mexicanos, que viven una experiencia de movilidad académica en el centro de formación superior, instalarán frente a la biblioteca del campus, un altar para honrar la memoria de sus seres queridos en el marco del Día de Muertos y como parte de las actividades que la Dirección de Relaciones Nacionales e Internacionales- DRNI- realiza en la Semana de Internacionalización “Un viaje por Latinoamérica.
Más que una fiesta, el Día de Muertos es una tradición que se remonta a la época prehispánica, cuando las civilizaciones mesoamericanas como los mexicas y mayas concebían la muerte como una fase de tránsito hacia otra vida. Con el tiempo, esta creencia se fusionó con la celebración católica del Día de Todos los Santos, dando lugar a una festividad donde se celebra la vida recordando a quienes ya no están.

En México, el Día de Muertos se divide en dos jornadas: el 1 de noviembre, Día de los Angelitos, dedicado a los niños fallecidos, y el 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, en honor a los adultos que partieron. Durante estos días, altares, comparsas y reuniones familiares convierten las calles, plazas y hogares en un homenaje lleno de color, con música y sabores que celebran la memoria de los seres queridos.
Elementos Clave de la Ofrenda
El corazón de esta celebración es la ofrenda, un altar donde cada elemento posee un profundo simbolismo:
- Flores de Cempasúchil: Sus pétalos de color naranja trazan el camino para que las almas encuentren su regreso.
- Fotografías: Representan a los seres queridos que se recuerdan, honrando su memoria.
- Pan de muerto: Un pan dulce decorado que simboliza el ciclo de la vida y la muerte.
- Calaveritas de azúcar: Dulces en forma de calavera, recordatorio de que la muerte también puede verse con humor.
- Comida y bebida favorita del difunto: Se ofrece para saciar el hambre y sed de las almas.
- Incienso y copal: Aromas tradicionales para purificar el ambiente y elevar oraciones.
Una Invitación a Vivir el Día de Muertos en la Biblioteca de la UDES
La invitación es para que la comunidad educativa de la UDES no se pierda la oportunidad de explorar el Día de Muertos desde su esencia, guiado por estudiantes que compartirán el significado de cada elemento del altar y la historia detrás de esta festividad. Es una invitación a celebrar la vida y recordar que, aunque la muerte es parte de la existencia, el amor y el recuerdo de quienes han partido nunca se pierden.
