El aroma del café recién molido, el murmullo de los expositores y el silbido constante de las máquinas de espresso invadiendo los pasillos de Neomundo; así se vivió la IV Feria del Café del Nororiente Colombiano, un evento que del 27 de febrero al 1 de marzo confirmó que, tal como dice su eslogan, “Bucaramanga huele a café”.

Con más de 1.600 asistentes a lo largo de su jornada, esta vitrina, organizada por la Alcaldía de Bucaramanga y el IMEBU, expuso las diferentes facetas del producto agrícola más importante de la región. El itinerario se destacó por la participación de 21 expositores con sellos independientes y múltiples vendedores de insumos agrícolas; además, marcó un hito con la primera subasta internacional de café, conectando el campo santandereano con el mercado global.
Esta movilización del talento local es el engranaje principal de una industria que, de acuerdo con la Federación Nacional de Cafeteros, inyectó 1.5 billones de pesos a la economía de la región durante 2025. Lejos de ser un evento puramente comercial, es un paso firme hacia la consolidación de Santander como un referente de calidad y exportación del grano.
Luz Estela León, de Maus Repostería, destacó cómo su negocio transforma el fruto de los cafetales en productos de repostería, como mantecadas, trufas y granos cubiertos de chocolate, y artesanías como pulseras. Sobre el impacto del evento en su negocio comentó: “Esta es una vitrina, gracias a Copecafenor, que nos apoya en los emprendimientos y nos da a conocer para llegar a otras partes con negocios”.
Por otro lado, Orlando Quintero, de Café Para Pecadores, explicó cómo su marca rinde homenaje a la historia de los caficultores de la región. Este nombre se inspira en las penitencias que imponía el padre Francisco Romero a la siembra de café en Santander, además, señaló que trajeron variedades como Castillo, Tabi y Geisha para educar al paladar del asistente y fomentar la cultura del buen café. “El foco es que la gente conozca cafés de especialidad; se ha visto un crecimiento en el consumo gracias a estos eventos”, añadió.
La agenda incluyó el XV Campeonato Nacional de Catadores y premió a la Mejor Taza de Café de Santander, celebrando 20 años de este concurso. Además, el IMEBU resaltó su apoyo técnico a 100 familias para mejorar sus procesos de comercialización.
Al cierre, el evento reafirmó que el café sigue siendo, desde la agricultura, el motor económico y cultural más importante del departamento y la capital santandereana demostró que su aroma tiene una proyección sin fronteras.




